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Reflexiones

La oración más poderosa: Salmo 91

Hoy quiero que puedas regalarte este hermoso momento de oración.

Que, aunque sea por un breve momento, puedes desconectar de todo aquello que te atormenta en tu vida.

Tus preocupaciones, tus miedos, tus problemas y todo aquello que no te ha dejado descansar.

Porque durante un momento, en completo silencio, podremos conectarnos con Dios, alimentar nuestro espíritu, nuestra fe, y nuestro amor.

Y dejar en sus manos, todo el que había de nuestro corazón.

Así que, en este momento, en silencio y calma, disfruta de este hermoso Salmo.

El que habita al abrigo del altísimo, se acoge a la sombra del todopoderoso.

Yo le digo al Señor: Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío.

Sólo él puede librarte de las trampas del cazador y de mortíferas plagas, pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio.

Su verdad será tu escudo y tu baluarte.

No temerás al terror de la noche, y la flecha que vuela de día, ni la peste que asecha en las sombras, ni la plaga que destruye a mediodía.

Podrán caer mil a tu izquierda, y diez mil a tu derecha, pero a ti no te afectará.

No tendrás más que abrir bien los ojos, para ver a los impíos recibir su merecido.

Ya que has puesto al Señor por tu refugio, al altísimo por tu protección, ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad llegará a tu hogar.

Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos.

Con sus propias manos te levantarán para que no tropieces con piedra alguna.

Aplastarás al león y a la víbora: ¡Hollarás fieras y serpientes!

Yo lo libraré, porque él se acoge a mí; lo protegeré, porque reconoce mi nombre.

Él me invocará, y yo le responderé; estaré con él en momentos de angustia; lo libraré y lo llenaré de honores.

Lo colmaré con muchos años de vida y le haré gozar de mi salvación.

¿Sientes esa paz?

Es el refugio de los brazos de Dios, que en este preciso momento está contigo.

Y así, en paz y en silencio, coloca en sus manos todas tus preocupaciones, tus miedos, tus problemas, todo lo que te hace llorar y confía en él, en su amor incondicional, pero confía de verdad.

Y una vez que lo hagas, agradece con todo tu amor.

Dios está contigo, y te aseguro que siempre, siempre estará tu lado.

Dios te bendiga.