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Reflexiones

El amor duele, pero no mata – Carlos Rizo

A todos nos han roto el corazón.

Cuando te rompen el corazón aprendes a usarlo por partes.

Te sientes confundida porque no sabes en qué momento él dejó de sentir y, de repente, todo termina, así nada más.

Y sentirás que no le importa o que nunca le importó.

Le llamas, le lloras, le reclamas, no duermes por días… el dolor se asemeja cuando alguien muere.

Pero yo creo que todos buscamos que nos rompan el corazón.

Que la otra persona no siempre tiene la culpa, la culpa es de uno, por ilusionarse o no pensar bien las cosas.

La otra persona fue lista, no lo dio todo, no amo completamente y por eso no le duele decir adiós.

A veces el error recae en ti, que lo da todo hasta quedarse sin nada.

Y creo que no hay consejo alguno para ayudar a alguien en esa situación o superarla.

Así que sólo puedo decirte que no todo es eterno, que la vida es un ciclo y que hay que aprender de ello.

Que hay que disfrutar, amar, vivir y ser feliz. Porque la vida se divide en instantes y, depende de ti, con los ojos que quieras verlos.

Así que si te rompen el corazón, no te preocupes, de amor nadie se muere y sí, se puede sentir horrible, pero nadie se muere.