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Reflexiones

Ojalá no se te haga tarde – Sergio Melchor

Hoy podría decirte más muchísimas cosas.

Podría armarte un rompecabezas de ideas, de algunos consejos que me gustaría poder compartir contigo.

Sin embargo, en este momento, solamente quiero desearte algo con todo mi corazón y, eso que quiero desearte es que ojalá nunca se te haga tarde.

Que nunca se te haga tarde en la vida.

Ojalá que nunca se te haga tarde para pedir perdón, para enmendar esos errores del pasado que llegaron a marcar tu vida en un antes y un después.

Esos errores que llegaron a alejarte de las personas que querías, de las personas que amas, de las personas que en algún momento de tu vida fueron lo más importante para ti.

Ojalá que no se te haga tarde para poder hacer el orgullo a un lado.

Ojalá que no permitas que el orgullo sea quien gobierna en tu corazón, si no puedas permitir que entre el amor, que entre la humildad, la sencillez.

Pero, sobre todo, la valentía, para poder reconocer que te has equivocado, que has fallado, pero que quieres enmendar las cosas en tu vida, en tu camino y en la vida de los demás.

Deseo de corazón que no sea tarde y que no se te haga tarde para expresar lo que sientes, para salir y buscar a esa persona, y no únicamente llamarle o mandarle un mensaje sino demostrarle con acciones lo que sientes por él o por ella, que no importe lo que diga, que no importe lo que piense, pero que no quede en ti, atrévete a dar el primer paso; ya los demás pasos vendrán después que no tengas miedo a lo que venga.

Ojalá que nunca se te haga tarde para entender que la vida es tan corta que pasa tan rápido, que en un abrir y cerrar de ojos, los mejores años de nuestra vida, los vimos pasar y ni siquiera nos dimos cuenta.

Ojalá que nunca se te haga tarde para perdonar a los demás, a las personas que te fallaron, a las personas que te lastimaron, a las personas que en algún punto de tu vida las necesitaste demasiado y pudieron estar, o no quisieron estar.

Ojalá que puedas tener la valentía para poder perdonarlos, para poder liberarte de ese rencor, de ese veneno que nos sirve absolutamente para nada.

Ojalá que puedas librarte de todos esos pensamientos, de toda esa energía negativa que no sirve para nada en la vida; que puedas liberarlos de tu mente, de tus pensamientos, de tus ideas negativas y al mismo tiempo que también les desees lo mejor, que puedas desearles lo mejor a todas esas personas.

Ojalá que nunca se te haga tarde para poder disfrutar de los tuyos, de tu familia, de tus amigos, tu pareja, de tus hijos, de lo que te gusta, de lo que te apasiona, de lo que te divierte; si una serie no te gusta no tienes por qué terminarla, si un libro no te apasiona no tienes por qué continuar.

Ojalá que también tengas la libertad y la valentía de poder alejarte de aquellos lugares que no te agradan, que no te aportan nada positivo, de aquellas personas, amistades.

De aquellas parejas, incluso, que en lugar de ayudarte a crecer te limitan; que tengas la valentía de poder decir: “hasta aquí”, “no más”, “basta, se acabó”. Y que puedas buscar lo que te hace feliz, lo que a ti te gusta, lo que tú mereces, lo que siempre has deseado en tu vida.

Ojalá que nunca se te haga tarde para poder comenzar de nuevo en la vida, que no tengas miedo a empezar de cero, que te atrevas, que lo intentes y si te equivocas, que no vuelvas a intentarlo otra vez y otra vez y otra vez. Porque te aseguro que, mientras más lo intentes, cada vez estarás más cerca de lograrlo y de conseguirlo.

Ojalá que nunca se te haga tarde para poder reconciliarse con Dios, para poder acercarte de nuevo a él, para poder alimentar tu alma, tu espíritu.

Que no únicamente fortalezcas tu físico, sino también preocúpate a fortalecer tu alma, tu esencia como persona y puedas fortalecer esa relación tan profunda que en algún momento de tu vida llegaste a tener con Dios.

Deseo de corazón que puedas acercarte nuevamente a él y que permitas que él nuevamente entre a tu vida, para poderte brindar ese equilibrio que tanto necesitas y que tanto has buscado durante muchos, muchos años.

Pero lo más importante, deseo, que te des cuenta a tiempo.

Que te des cuenta hoy mismo.

Que te des cuenta en este momento.

Que hoy mismo des el primer paso.

Que en este momento puedas atreverte a intentar todo esto que acabo de compartirte.

Eso era lo que hoy quería decirte de corazón. Eso es, lo que, si hoy pudiera englobar toda esta idea, toda esta lluvia de consejos para ti, sin duda sería esto.

Y, ojalá, no se te haga tarde para volver a vivir.

De corazón, te lo deseo. Que nunca se nos haga tarde.