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Reflexiones

La importancia de ser positivo

Hoy vamos a hablar de la importancia de ser positivo.

¿Sabías que la mente es uno de los recursos más poderosos que disponemos?

En realidad, no nos ha costado nada, la recibimos como un regalo al nacer, y tal vez por eso, la utilizamos en la forma tan poco consciente.

Yo te preguntaría: ¿Cómo cuidas tu mente?

Y también te preguntaría: ¿Cómo alimentas tu mente?

Es decir, qué alimento le das, qué permites que entre dentro de tu mente.

Porque tú sabes que vale lo mismo, requiere el mismo esfuerzo, pensar en positivo o pensar en negativo; exactamente la misma energía.

Así que tú puedes elegir tu manera de pensar, por supuesto, como todo: por entrenamiento.

Te aseguro que eso puede ser lo que más cambie tu vida y, lo que posiblemente, te dé mayor satisfacción: Trabajar aquí dentro (en la mente).

Ya vez que al final todo ocurre aquí adentro, en india dicen: “El que conquista la mente, conquista el mundo”.

Hay que profundizar en eso.

Así que qué es pensar en positivo, o primero podríamos decir, qué es no pensar en positivo.

A veces, yo te diría que eso de que “todo está bien”, de que “no ocurre nada”, que “la vida va bien” y si las cosas NO están funcionando bien, eso no es ser realmente positivo.

A veces es como una huida de la realidad, una evasión de la realidad, haciendo ver y creyéndote que todo está bien.

Desde mi experiencia, y la reflexión con algunos compañeros, el pensamiento positivo es ver la realidad, es entender el contexto de esa situación, y responder de la forma más adecuada.

Es siempre buscar ese beneficio que hay detrás, el que nos puede aportar esa situación, por eso necesitamos conocer el contexto.

Y por supuesto también, el aprendizaje que esa situación conlleva, los secretos que guarda, los tesoros que encierra.

El pensamiento presente, en relación a ciertas cualidades o valores que quieras ver más presentes en tu vida, también es un pensamiento positivo.

Puedes llamarle invocaciones, puedes llamarle afirmaciones; yo le llamo afirmaciones: “Soy una persona más serena”, “soy una persona determinada”, “soy un ser valiente”, “soy un ser libre”.

Y en cuanto más lo repites, cuando lo visualizas, y cuando eres capaz de sentirlo, entonces, poco a poco y progresivamente, te vas convirtiendo en eso.

Es como si esas palabras se van haciendo tuyas.

¿Cómo se hace?

Es muy fácil y muy difícil.

La palabra es clave: Práctica, práctica y práctica.

Difícil porque tienes que tener la claridad y la fortaleza para nadar en contra corriente.

Es decir, esto no es el pensamiento de la mayoría, de la corriente.

Es el pensamiento que pocos elijan tener, pero la satisfacción que vas a experimentar es muy especial y, además, puedes incluso ayudar a otros a cambiar su forma de pensar con tu manera de pensar.

Recuerda que tú decides ser el líder de tu vida, ser único como persona, porque en realidad lo eres.

Tú, yo, cada uno de nosotros es único, somos todos diferentes.

A la vez tenemos partes en común, pero somos únicos.

También puedes decidir ser mediocre, intentar ser a alguien que no eres para complacer a la mayoría, para hacer lo que la mayoría dice que hay que hacer.

La decisión está en tus manos.

Mejor dicho, está en tus pensamientos.

Recuerda, la semilla está en tus pensamientos.