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Reflexiones

Aún estás a tiempo

No siempre tenemos que estar de acuerdo con lo que hacen y piensan nuestros amigos, ahí radica la magia de la amistad.

Diferir: palabra que muchas veces nos cuesta trabajo digerir es una de esas cosas con la que tenemos que hacer las pases con ella.

Queremos todo el tiempo tratar de complacer a los demás, pero, y ¿qué pasa cuando pensamos diferente? vienen los conflictos. Tener amigos supone puntos de coincidencia y puntos de discrepancia. Y eso está bien. Lo más importante es respetar al otro.

He visto cómo amistades luego de muchos años se rompen por simplemente pensar diferente. ¿Esa amistad era verdadera? ¿Puede el orgullo más que cualquier otra cosa? Me gustaría pensar que no.

No siempre estoy de acuerdo con mis amigos, pero respeto como piensan. No siempre ellos están de acuerdo con las decisiones que tomo, pero me las respetan .

Por supuesto no falla el decir: “te lo dije”, no es mal intencionado sino como prueba de que en algún momento se había mencionado. A lo que voy, es que tenemos que respetar la amistad. Tenemos que respetar a nuestros amigos. Tenemos que valorarlos.

No es que pienses igual a ellos es que simplemente les respetes. En la amistad al igual que en las relaciones de pareja hay altas y bajas, hay que aprender a bregar con eso. Cuando difieras, no salgas corriendo, no huyas, simplemente convérsalo.

Soy afortunada de poder contar con los amigos que tengo. Con ellos he tenido altas y bajas pero siempre han estado. Estamos en las buenas y en las malas, en los triunfos y en los fracasos.

Sus alegrías son las mías y sus éxitos son los míos. Hay amigos con los que no hablo todos los días, o viven a millas de distancias, pero sé que están ahí y cuento con ellos. Hoy y siempre los celebro. Qué suerte tengo de tenerlos.

Te invito a que si tienes alguna diferencia con alguna de tus amistades, converses con ellos y resuélvelo. La vida es muy corta como para estar enemistado con alguien con quien en algún momento compartiste y guardas muchos secretos y complicidades.

Llama a ese amigo que extrañas y déjale saber cuánto le aprecias, te sentirás mejor.